La verdad podría explayarme más hablando del desamor pero lo que me convoca a escribir hoy es el sentimiento contrario, y no porque yo esté enamorado sino porque últimamente esta siendo como una peste de la cual esta infectada toda esta provincia, cada vez me rodea más y estoy un tanto agobiado, así como si fuese una moda impuesta, con todo esto de la primavera y las hormonas revolucionadas no puedo evitar sentirme fuera de tono, como haciendo un contrapunto horrible con el mundo.
Amor: Que palabra tan manoseada, han logrado ensuciarla de tal manera que ahora parece como si el correcto uso de esa palabra es el que hace nuestra querida multinacional Disney. Fuera de eso puedo decir que es (por lo menos para mi) esa sensación de dejar de sentirse una isla y encontrarse en el otro, saberse querido, y tener la certeza de que cuando el otro encuentre algo muy bueno, lo primero que va a pensar es en compartirlo con uno.
Es también "tener" en quien hacer aterrizar el pensamiento cuando este se encuentre vagando desoladamente sin un sentido, es feo no tener en quien pensar cuando la soledad se asoma a morderte ferozmente.
Es tener ese tedioso ( y muy satisfactorio) trabajo de pensar como incluir a alguien más para que encaje armónicamente en tus proyectos.
Las flores se empiezan a abrir, las hormonas a full, y se hace cada vez más presente esa desagradable sensación de que quienes viven profesando que el amor es lo único importante en la vida, después de todo tienen razón.
Como te extraño mi amado otoño!